sábado, 1 de noviembre de 2014

Lágrimas en el Balcón: Relato del día de muertos

Hola Enders!
Hoy es 1 de Noviembre, día de muertos, que es una tradición super mexicana que consiste en poner ofrendas a los seres queridos que ya han fallecido.
Les pongo un cuento que hice para una clase de literatura a la que voy sobre el día de muertos, en el que se explica un poco la tradición. Espero que les guste.
Antes que nada, les dejo el significado de palabras recurrentes.
Criollo: Hijo de españoles nacido en Nueva España (así se le llamaba a México en la conquista)
Indígenas: Pobladores de Nueva España, sometidos por españoles y normalmente trabajaban para ellos.
Conquista: Época en que España conquistó a México (Nueva España en ese tiempo) de 1500 a 1821, si no me equivoco.
Espero que les guste, y lo siento si hay errores en el contexto histórico. Espero sus comentarios
Lágrimas en el Balcón
Por: Diego Salamanca
Jorge era un criollo, toda su vida había estado en Nueva España y nunca había visitado España. Pero su padre sí que tenía el digno acento gachupín.
Además, el gozaba de las orgullosas características de ser un español, ojos azules, alto, cabello rubio y piel pálida. Y con sólo nueve años ya era todo un galán, varias niñas de su colonia suspiraban por él y se sonrojaban sólo de verlo pasar.
Era primero de Noviembre del año de 1765, su padre era el dueño de una hacienda, donde trabajan varios indígenas. En Enero, la madre de Jorge, llamada Clara, había fallecido debido a una terrible gripe.
Jorge aún lloraba en las noches por haber perdido a su madre. Ya que extrañaba la voz de su madre cuando le contaba grandes cuentos de aventuras y caballeros.
También extrañaba el aroma de su deliciosa comida, no importaba que fuera lo que Clara cocinaba, siempre había un olor que hacía se te hiciera agua la boca. Y siempre se negaba a que las cocineras que su padre contrataba hicieran la comida.
Pero, como siempre en la vida, había que salir adelante, y no había tiempo para pensar sobre el pasado.
Cierto día, Jorge estaba asomado en su enorme balcón, que se ubicaba en el segundo piso de la hacienda y podía ver todo el patio.
Entonces, vio que los empleados indígenas de sus padres estaban haciendo algo fuera de lo normal.
Había pinturas en un altar con dulces y rodeado de una extraña flor naranja. Ya los había visto hacerlo años pasados, pero no les había prestado la menor intención, ahora, por alguna razón extraña, le picaba la curiosidad.
Como un rayo bajó las escaleras y antes de que su padre pudiera preguntarle algo, ya estaba observando aquel altar.
-         Ajaniame- dijo el niño perplejo a una de las indígenas- ¿Qué hacen?
-         Hacemos una ofrenda para el día de muertos, que es hoy en la noche- dijo Ajaniame, quien había tenido que dejar su lengua nativa y aprender a hablar español sin prestar mucha atención a Jorge.
-         ¿El día de muertos? ¿Qué es eso?- el niño tenía una ceja levantada.
-         Es una noche en la que las almas de todos nuestros seres queridos nos vienen a visitar- dijo Ajaniame.
-         ¿Y que es esa flor naranja que huele tan feo?- Jorge arrugó la nariz mientras se la tapaba con los dedos.
-         Se llama Cempaxúchitl, y es para que las almas de nuestros seres difuntos encuentren el camino hacia acá
-         ¿Y para qué son esas pinturas?- Ajaniame comenzó a pensar que Jorge era algo imprudente, y preguntón.
-         Son los retratos de nuestros seres difuntos...- Antes de que Ajaniame acabara la frase Jorge ya estaba preguntando algo más.
-         ¿Por qué hay una pintura de mi madre ahí?
-         Este año perdimos a doña Clarita, ella era muy amable con nosotros y creo que deberíamos hacer algo en su honor.
-         ¿Y todos esos platillos deliciosos?- Jorge tenía la lengua de fuera.
-         Son los platillos favoritos de los muertos- Ajaniame estaba algo molesta.
Jorge vio que uno de los retratos era de un niño que no podía tener más de tres años, se le hizo un nudo en el estómago.
Se fue rápidamente, el resto del día se quedó sin pensar en ello. Y se fue a dormir riendo de la ridícula idea de Ajaniame.

Se despertó a media noche, llorando. Había soñado de nuevo con su madre.
Fue hacia el balcón y suspiró.
Entonces, vio algo inusual. Había personas dirigiéndose hacia la ofrenda que Ajaniame y el resto de los indígenas habían hecho.
Pero una extraña luz surgía de ellos, como si fueran ángeles.
Su rostro se ensombreció.
Y, entonces, un nudo se formó en su garganta.
Hablando alegremente con los demás, estaba su madre.
Con su largo cabello café sin recoger, que iba moviéndose de un lado a otro a causa del viento. Sus ojos azules estaban llenos de felicidad, y su rostro, ya no parecía su rostro por toda la luz que tenía.
Sus delicadas manos estaban en postura de oración y tenía un sencillo, pero hermoso, vestido blanco. Su cabello estaba arreglado con unas hermosas flores blancas, que Jorge no pudo adivinar de que especie eran.
El pequeño criollo soltó una lágrima.
Su madre dirigió su mirada hacia él y soltó una enorme sonrisa.
-         Jorge- pudo escuchar el niño.
Como un rayo, Jorge corrió hacia el patio.
Su madre abrió los brazos y Jorge corrió hacia ella, iba a explotar si no lo hacía. Su pecho estaba radiante, sentía felicidad pura.
Abrazó a su madre durante un eterno instante.
-         Tengo que irme- dijo ella- Nos veremos pronto.
-         Te amo- dijo el niño mientras soltaba a su madre.
Entonces, su madre comenzó a frotar hacia el cielo, y desapareció.
Desde ese día, cada vez que era primero de Noviembre, Jorge salía a su balcón y abrazaba a su madre.
Hasta que un día, una luz le cegó los ojos. Sintió como su alma abandonaba su cuerpo. Su alma se elevó al cielo, como había visto incontables veces a su madre hacerlo. Y el mundo desapareció.
Lo primero que vio fue a su madre junto a una paloma, un hombre y alguien inmenso.

-         Jorge- dijeron los cuatro al mismo tiempo. 

5 comentarios:

  1. ¡Es muy bonito, Diego, me encanta! ¡Al leerlo te deja una sensación de nostalgia y bienestar, de dulzura y paz!

    Muy ideal para este día. ¡Felicidades! ;D

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  2. Muchas gracias Eduardo! Me alegro que te guste. Esa sensancion queria crear.

    Si, muy ideal. Gracias!
    Saludos!

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  3. Hola Diego!!!
    Si, hoy es día para festejar a todos los que se han ido, uno de los días más tristes que existen, claro, menos que el regreso a clases, ese si es horrible, jajaja ;D
    La historia estuvo muy linda y bonita!!!! me encanto!!!!! fue un relato hermoso!!!! me hiciste llorar :')
    Fue muy pero muy bonito, enserio, me encanto, me gusto mucho :D
    El final estuvo muy conmovedor, no hay ninguna duda, de que cuando crezcas más, serás un gran escritor, ya no hay ninguna mínima duda, te felicito :)
    Bueno, que te vaya súper!!!!
    TE QUIERE....
    Alejandra

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